El smartKIOSCO es similar a un cajero electrónico, pero construido con tal flexibilidad que constituye por sí solo un desafío a la imaginación.
Mediante el de Burciaga, usted lo mismo puede comprar un boleto para un espectáculo, acceder a su cuenta bancaria que comunicarse por Skype con una persona en China a través de una cámara instalada a propósito.
“Lo que hacemos es sentarnos con el cliente y preguntarle qué tipo de servicio o información desea proveerle a su usuario y nosotros le diseñamos una plataforma a la medida”, dijo.
Como en los cajeros, el usuario busca la información tocando la pantalla con la punta de sus dedos y compra los servicios con una tarjeta de crédito o débito.
smarTECHS mira a la Ciudad de Chicago como un cliente potencial que podría aprovechar sus kioscos para ofrecer servicios en una amplia gama de áreas como el turismo, servicios del gobierno y la industria de restaurantes.
Y es que la lista de opciones que puede encontrarse en la pantalla –de 26, 32 ó 42 pulgadas- puede ser tan diversas como, clima, noticias y múltiple información en tiempo real.
“Por ejemplo, el cliente que va un restaurante no tendría que hacer una cola para realizar su pedido. Esa información podría ser enviada a la cocina desde un kiosco colocado en el salón. Es cuestión de llegar y pedir”, sonrió.
Programado para operar en inglés, español y polaco, el smartKIOSCO ya hizo su irrupción en la corte del Condado de Cook y ahora espera luz verde de los legisladores de la ciudad donde se habrían identificado 100 lugares para su colocación.
Entrevistado al respecto, el concejal Daniel Solis (D-25) opinó que se trata de una “muy buena idea”, especialmente porque amplía el acceso a la tecnología y no representa un gasto para la ciudad.
“Sería excelente que ayudaría a miembros de la comunidad que no tienen computadoras en sus casas a realizar trámites y acceso a servicios de una manera rápida”, dijo el concejal.
Solis dijo que comenzaría con un plan piloto para probar su funcionamiento antes de expandirlo por toda la ciudad y reiteró su apoyo a la iniciativa, “particularmente en la actual situación económica”, indicó.
En la Corte, la caja mágica de SmarTechs reemplazó el anticuado proceso de información de esa dependencia para quienes asistían a juicios.
“Antes debían buscar su nombre en listas pegadas a la pared. Ahora con tres simples pasos, encuentran rápidamente en la pantalla el número de sala que le corresponde, el nombre del juez y la acusación. Lo imprime y listo”, explicó.
Todos ganan
Burciaga asegura que la nueva plataforma daría ingresos adicionales a quienes la adquieran, bien sea por las pequeños cuotas (fees) por transacciones o mediante la colocación de anuncios en la pantalla cuando no esté en uso.
Con smartKIOSCO–afirma Burciaga- todos ganan: el usuario, smarTECHS y el cliente que compre el equipo.
No es casual que ya haya sido contactado por un importante consorcio de medios para colocar una publicación en una ventana del kiosco.
Siempre pensando en grande, el empresario sueña no sólo con instalar “esta máquina que cambia la vida”, por todo Estados Unidos, sino también más allá de las fronteras.
“Como lo hemos diseñado, vemos posibilidades donde quiera que la gente quiera ahorrar tiempo y energía. Nuestra smartKIOSCO ahorra papel, evita movimientos, es una máquina ecológica”, dijo.
El acceso a la tecnología
Si bien el proyecto demoró un año y medio en desarrollarlo, tuvo su origen en 1998 cuando Burciaga volaba en un avión y de pronto la idea aterrizó en su cabeza y rápidamente la dibujó en un papel desde entonces conserva.
“Quería hacer algo que cambiara el acceso a la tecnología, especialmente para la gente de bajos recursos”, dijo el empresario de 36 años y quien en el 2008 fue seleccionado el Minority Small Business Person del Año por la Administración de Pequeñas Empresas (SBA)
En el plan de desarrollo de la inventiva, Burciaga espera programar más idiomas para que así darle acceso a todas las etnias representadas en la ciudad.
Y el que conozca la historia empresarial de George, quien comenzó a caminar vendiendo chicles en la barriada de Pilsen y ha llegado a producir 10 millones en ventas con su smarTECHS, entiende su obsesión por el acceso a la tecnología.
De hecho, Burciaga funge a veces como mentor de niños a quienes invita a su oficina en el 1727 S. Indiana donde les enseña cómo usar el smartKIOSCO.
“Para mí es un orgullo que esta nueva tecnología esté en todas las comunidades, en ricas y pobres”, resumió.





